Dos potencias se unen

sábado, 17 de julio de 2010

El amargo crónico sólo notaba su enfermedad una vez por semana: en las tardes de domingo. En esos momentos, como no tenía el trabajo o la rutina para aliviar los síntomas, notaba que alguna cosa andaba mal, ya que la paz de aquellas tardes le resultaba infernal, el tiempo no pasaba nunca y una constante irritación se manifestaba libremente.
Pero llegaba el lunes y el amargo pronto olvidaba sus síntomas, aunque blasfemase contra el hecho de que nunca tenía tiempo para descansar y protestase que los fines de semana pasaban demasiado rápido.

Veronika decide morir, de Paulo Coelho

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Zanessa

Zanessa
Creo que es mi foto favorita de ustedes, son tan tiernos y especiales. Los amo ♥